Ready player one

Captura de pantalla de mi móvil con Ready player one dispuesto a comenzar

Descubrí Ready player one a través de un podcast y, cuando Amazon me lo puso fácil, lo compré. Es un caramelo para los que hemos crecido con videojuegos de 8 bits y partidas de rol, pero preveo que este libro soportará mal el paso del tiempo y las generaciones más jóvenes lo ignorarán… A no ser que Steven Spielberg haga de la versión cinematográfica una obra maestra que inmortalice esta historia. ¡Se estrena muy pronto!

Como lector, lo he disfrutado sin tapujos. Como escritor, he detectado varios puntos débiles.

Este artículo es un comentario personal sobre mi experiencia de lectura de Ready player one en febrero de 2018. No es una sinopsis objetiva ni un comentario estructurado para orientar a posibles lectores sobre si este libro les podrá gustar o no. Aunque me enfoco más en lo que rodea al libro que en el contenido de la novela en sí, puede contener spoilers. El debate en los comentarios es bienvenido.

 

Cómo descubrí Ready player one

A finales de 2016 decidí hacer algo de deporte y empecé a salir a correr por las noches. El recorrido y los estiramientos de después suponían un poco más de media hora. En las dos o tres primeras salidas llevé música en el móvil para aislarme con los auriculares mientras trataba, pero, por mucho que las canciones fueran de mis preferidas, no terminaban de conectar bien con la carrera.

Un día probé a escuchar la radio en lugar de música, y dí con una entrevista de actualidad a algún político o cargo que ya no recuerdo. Me di cuenta de que concentrarse en una conversación mientras corría ocultaba el esfuerzo físico mucho mejor que la música: me cansaba lo mismo, pero lo notaba menos.

Lo siguiente que hice fue buscar podcasts de temas interesantes: las noticias y la actualidad política no me gustaban, más por el tratamiento de los periodistas que por falta de interés. Pronto  descubrí el podcast de los VerdHugos, una tertulia sobre libros formada por un grupo de expertos en literatura de ciencia ficción. Se enfocaban al comentario y análisis de las obras candidatas a los prestigiosos Premios Hugo. Muy interesante y perfecto para escuchar mientras corría, tanto que la media hora de ejercicio se me pasaba volando.

En uno de los podcasts, los contertulios describieron y comentaron Ready player one de Ernest Cline. Es cierto que no la consideraban la obra más potente de las que analizaron, ni mucho menos, pero la premisa es tan atractiva que coincidieron en posicionar bien esta novela como candidata a los Hugo.

 

Sinopsis informal

En un futuro próximo, existe un mundo virtual a lo Second Life llamado Oasis. El mundo ha devenido en un estado un tanto apocalíptico. Oasis es mucho mejor que la realidad y, allí, millones de personas pasan las horas y gastan su dinero. El creador de Oasis, un fan de los videojuegos de su niñez en los ochenta, muere sin descendencia y deja toda su fortuna al primero que encuentre un objeto escondido en Oasis , un huevo de pascua virtual. Años después, cuando la fiebre inicial por encontrar este tesoro ya se ha disipado, un joven encuentra la primera pista y la búsqueda se reactiva a gran escala. Y hasta aquí mi sinopsis, este trailer de la película lo explica muy bien:

 

Mi lectura

El planteamiento tiene una combinación perfecta de fuerza y simpleza, y coloqué este título en mi radar literario desde entonces.

Creo que fue a finales de 2017 cuando las notificaciones de Kindle me mostraron la versión digital en español de Ready player one en oferta y lo metí en mi biblioteca.

Después de leer la gran trilogía original de Fundación de Asimov, abordé Ready player one. Ya en las primeras líneas la novela prometía un ritmo mayor que el de Asimov (¡cómo no! hoy todo va más deprisa que hace 70 años). Pero se hizo evidente también que la calidad literaria de Cline quedaba por debajo.

Mostrar o contar. Este es el nudo gordiano de la escritura. Las diferencias entre mostrar y contar se suelen explicar en la primera clase de muchos cursos de creación literaria. Elegir qué escenas “mostrar” y cuáles “contar” es esencial para conseguir una buena novela. El consenso viene a decir que contar es apropiado cuando se quiere resumir o poner en contexto al lector de forma rápida: inyectar información sin anestesia. Mostrar, sin embargo, invoca a la imaginación del lector, pone en marcha a los personajes y las situaciones se desarrollan más en la cabeza del lector que en la voz del narrador; la verdadera literatura se demuestra en el uso de la técnica de mostrar.

Abordé Ready player one con ganas y buenas expectativas. Las primeras páginas del libro me arrojaron a la cara párrafos y párrafos contados, y apenas nada mostrado.

No me considero un lector exigente ni excesivamente analítico mientras leo. Después sí; cuando cierro el libro, enciendo mi manera de pensar como escritor y reflexiono no solo sobre la historia que acabo de leer, sino sobre las técnicas aplicadas, el estilo, las diferentes variantes que imagino para la trama, sus posibilidades, qué hubiera subrayado si la hubiera escrito yo y todo lo que se me ocurre. Pero mientras leo, disfruto sin más, sin ese análisis, y lo paso en grande casi con cualquier narración. Por eso es tan extraño que me desconcertara el abuso de la técnica de contar en los inicios de Ready player one.

La obra, en su conjunto, me ha gustado y me ha mantenido enganchado durante unos días, pero sus primeros compases son claramente mejorables. He leído varias obras de escritores independientes autopublicados que manejan mejor las técnicas de contar y mostrar.

Por otro lado, el tercio final de Ready player one,  a mi modo de ver, pide a gritos colocar una dificultad adicional al protagonista. Se desarrolla con cierta facilidad hasta el final. Como lector, a veces uno se alivia de que las cosas progresen sin empeorar, sin que aparezca un nuevo obstáculo, porque empatizamos con los protagonistas y no queremos verles en apuros continuamente. Pero si la historia pierde tensión es un problema aún mayor. Para explicarme mejor necesito comentar algún detalle en el párrafo siguiente; lo considero un spoiler así que siéntete libre de dejar aquí la lectura de este post.

El protagonista hace una jugada maestra para vencer a sus antagonistas, los llamados sixers, infiltrándose de incógnito en sus instalaciones y hackeando con sutileza el sistema. Abandona con éxito el edificio de los sixers sin ser descubierto y vuelve a conectarse a Oasis. En este punto, sabemos que la acción lleva a una batalla final en Oasis y que, después, el protagonista deberá afrontar también su destino en la vida real. La batalla final en Oasis ocurre, en mi opinión, de una forma adecuada que no decepciona al lector. Pero me falla que en la vida real no ocurra ningún gran revés que deba superar. Esperaba algo como que los sixers le atrapen o, mejor, que alguno de sus amigos principales en Oasis, Art3mis o Hache, le traicione.

Espero poder disfrutar pronto de la película y sumergirme en este universo a la vez futurista y retro. Apuesto con que será de los poquitos casos en los que la película supera al libro. ¿Qué opináis?

 

 

 

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